lunes, 3 de junio de 2013

Eterna Atenas

Y continuamos con la siguiente escala, Atenas, donde tras andar un poco fuera del muelle y cruzar un par de calles tomamos un metro que nos dejaría en la estación Monastiraki, el mejor punto de partida para empezar la visita a la ciudad. 
Y por supuesto que hay que empezar por la Acrópolis, que menos.


A mediados del siglo V a.c, Pericles convenció a los atenienses para comenzar un gran programa de edificación en Atenas, que hoy representa los logros políticos y culturales de la Grecia Clásica. 




Las obras transformaron la Acrópolis, se crearon tres templos y una monumental entrada. El teatro de Dionisos, en la ladera sur, se construyó en el siglo IV ac y el de Herodes Atico se añadió en el II ac.







Templete de Asclepio


También conocido como el Odeón de Herodes Atico, este magnífico teatro data del 161 ac. Fue restaurado en 1955 y hoy se celebran en él conciertos al aire libre.




Ya arriba, acerquémonos al pórtico de las Cariátides, con sus famosas columnas de forma femenina. Las que se ven hoy son copias, pero cuatro de las figuras originales se encuentran en el nuevo museo arqueológico.



Rodeemos el Erecteon..
















Y llegamos al Partenon, uno de los edificios más famosos del mundo, que se empezó a construir en el 447 a.c. Lo diseñaron los arquitectos Calícrates e Ictinos para albergar una impresionante estatua de Atenea Partenos( virgen) de 12 metros de altura esculpida por Fidias. Tras nueve años de edificación, se consagró a la diosa el 438 a.c..




A lo largo de los siglos ha sido Iglesia, mezquita y arsenal, y ha sufrido muchos daños. Construido como expresión de la gloria de la antigua Atenas, hoy es el emblema de la ciudad.
Durante el sitio veneciano de la ciudad, el general Francesco Morosini bombardeó el Partenón. Lo turcos utilizaban el templo como arsenal en aquel tiempo y la explosión destruyó gran parte de éste, incluidos el tejado, la estructura interna y 14 de las columnas exteriores.




Antes de descender a la ciudad, unas vistas desde la roca de la Acrópolis.
Templo de Zeus


Estadio Olímpico


Colina de Lykavittós




Catedral




Colina Filopapo


Agora


Nos acercamos al Templo de Zeus Olímpico. que es el más grande de Grecia, sobrepasando incluso el tamaño del Partenon.




Las obras empezaron en el siglo VI a.c., durante el reinado del tirano Pisistratos, quien al parecer inició el edificio para ganarse el favor público. Aunque se intentó varias veces terminar el templo, este no se completó hasta 650 años después.




El emperador romano Adriano lo dedicó a Zeus Olímpico durante el festival Panhelénico del año 132 d.c., en su segunda visita a Atenas. También mandó colocar una estatua del dios con incrustaciones de oro y marfil en el interior, una copia de la original de Fidias en Olimpia. Junto a ella colocó una enorme estatua suya. No se conserva ninguna de las dos.




Sólo quedan 15 de las 104 columnas corintias originales, cada una de 17 metros de altura, pero son suficientes para mostrar el enorme tamaño del templo, que aproximadamente medía 96 metros de largo por 40 de ancho. En el 174 a.c. un arquitecto romano añadió capiteles corintios a las sencillas columnas dóricas originales. El templo está junto al Arco de Adriano ( 131d.c.) que marcaba el límite entre la ciudad antigua y la Nueva Atenas de Adriano.






Toda Atenas está edificada sobre ruinas de anteriores épocas, así que cada vez que hay obras, hay que parar porque surgen restos arqueológicos, como éstos de los alrededores de las plaza Syntagma.




Esta plaza alberga el Parlamento Griego, en el edificio Voulí, y la tumba del Soldado Desconocido, decorada con un evocativo relieve de un soldado hoplita moribundo.




Inaugurada el 25 de marzo de 1932 ( Día de la Independencia), la tumba está flanqueada por textos de la famosa oración fúnebre de Pericles. Las otras paredes de la plaza están cubiertas con escudos de bronce que celebran las victorias militares desde 1821.




La Guardia Nacional ( évzones) patrulla continuamente delante de la tumba, vestidos con sus famosos uniformes de falda y zuecos. Visten el traje tradicional griego, con la falda blanca con pliegues (en concreto, 400 pliegues que representan los años de presencia otomana en Grecia). Llevan también zapatos con grandes pompones negros y una placa metálica en la suela que hace que suenen al andar. Toda la vestimenta se inspira en el uniforme que llevaban los rebeldes griegos en la Guerra de la Independencia contra la dominación de los turcos. El cambio de guardia que realizan los evzones es como una especie de baile en el que participan cinco soldados: dos que salen, dos que entran y uno que los dirige. Cuando termina el cambio, otros soldados (sin las vestimentas tradicionales y sin esos andares tan llamativos que caracterizan a los otros) se encargan de arreglarles la ropa, el gorro y secar el sudor con un paño a los evzones.
Todos los días se concentra una gran cantidad de turistas que van a ver los curiosos andares y a admirar el equilibrio e imperturbabilidad de estos soldados, en un ritual muy vistoso. Se les ve mejor durante el cambio de guardia de las 12.

















 
Y de la plaza Syntagma, seguimos por la misma acera hasta llegar al estadio olímpico, enorme estructura de mármol, levantada en un valle junto a la colina Ardittós y que ocupa el emplazamiento del estadio Panatenaico, construido por Licurgo.
El estadio, que no ha de confundirse con el estadio Panathinaïkós, en el norte de Atenas, se construyó para celebrar combates de gladiadores bajo el reinado de Adriano, y luego se reconstruyó en mármol blanco con el benefactor romano Herodes Atico, para los juegos de 144d.c.. Abandonado durante muchos años, el mármol se fue utilizando para nuevos edificios o para hacer cal. En 1895, Georgios Averof donó cuatro millones de dracmas en oro para que se restaurase el estadio para el comienzo de los juegos olímpicos modernos, el 5 de abril de 1896.
Diseñado por Anastasios Metaxás, la estructura actual es una fiel réplica del estadio de Herodes Atico tal y como aparece descrito en la obra Descripción de Grecia. Levantado en mármol pentélico blanco, mide 204 metros de longitud y 83 de ancho con un aforo de 60.000 espectadores.




Despúes de aquí volvimos al pleno centro. Y en medio de los modernísimos edificios encontramos la fabulosa y minúscula iglesia de Panaghia Kapnikarea.
Se estima que la iglesia fue construida en algún momento del siglo XI, tal vez alrededor de 1050. Como era común en las iglesias cristianas, fue edificada sobre un antiguo templo griego pagano dedicado al culto de una diosa, posiblemente Athena o Deméter .




Parece que la iglesia Kapnikarea puede haber sido originalmente el Katholikon ("iglesia") de un monasterio. En la actualidad, el edificio está formado por un complejo de tres unidades diferentes unidas entre sí, construidas de forma sucesiva: a) la iglesia más grande del sur dedicada a la Presentación de María en el Templo, b) la capilla de Santa Bárbara en el lado norte , y c) la exonartex con la propileos o porche, que están hoy en día en el extremo occidental.


Después callejeamos un poco por Plaka, que es la zona comercial


Y llegamos al Ágora, empezando la visita por la Estoa de Attalos, edificio convertido en museo a mediados del siglo pasado para lbergar los restos del Agora.








Este bello edifico se reconstruyó entre 1953 y 1956 con la ayuda de una donación de Rockefeller Jr. La impresionante estoa, o arcada con techo, de dos plantas, fue fundada por el rey Attalos de Pérgamo y dominó el barrio este del Agora hasta que la tribu heruli la quemó en el 267 d.c.




Reconstruida a partir de los cimientos originales y materiales antiguos, alberga ahora un museo que refleja la sofisticación del mundo antiguo. Aquí se exhiben las normas de la Biblioteca de Pantainos, el texto de una ley contra la tiranía del 337 a.c., fichas en bronce y piedra para votar y una klepsydra para medir el tiempo de los discursos.




Y como ya estaban cerrando el recinto, corrimos para acercarnos al Hefestón.



El edificio mejor conservado del lugar y también conocido por Teseón, que fue en su día un templo de gran prestigio.


Estatua de Adriano